El Día Internacional de las Lenguas de Señas busca visibilizar la diversidad lingüística y los derechos de las personas sordas en todo el mundo. La fecha recuerda la importancia de garantizar una comunicación accesible e inclusiva.
La fecha recuerda la creación de la Federación Mundial de Sordos, fundada el 23 de septiembre de 1951 en Roma, Italia, durante un congreso que reunió representantes de 25 países.
En 2006, la ONU aprobó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que reconoce la importancia de las lenguas de señas. En 2017, la Asamblea General estableció oficialmente el 23 de septiembre como su día internacional, cuya primera celebración fue en 2018.
Actualmente existen más de 300 lenguas de señas y alrededor de 70 millones de personas sordas en el mundo. Según la ONU y la Federación Mundial de Sordos, más del 80 % vive en países en desarrollo.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas establece, en sus artículos 21, 24 y 30, medidas relacionadas con el uso y aprendizaje de las lenguas de señas, la educación y el reconocimiento de la identidad cultural y lingüística de las personas sordas.
En 2026, la conmemoración adquiere una importancia especial porque se cumplen 75 años de la creación de la Federación Mundial de Sordos y 20 años de la aprobación de la Convención. La jornada busca destacar los avances logrados, pero también visibilizar los desafíos que continúan presentes en áreas como la educación, el acceso a la información, la comunicación y los servicios públicos.