El exlegislador está imputado de “homicidio culposo por conducción imprudente y lesiones culposas” por el crimen vial de 2022 en el que murió una mujer y dos jóvenes sufrieron graves lesiones.
La pregunta surgió tras la consulta de si tenía otra causa vigente, a lo cual González admitió que está acusado de enriquecimiento ilícito en un caso que se tramita en la Justicia Federal. Finalmente, cuando se le dio la oportunidad de declarar, optó por abstenerse y negó los hechos que se le imputan.
En el repaso de sus datos personales, González dijo tener una cardiopatía coronaria, con dos stents, y que está medicado y tratado.
Tras responder al juez que no tiene condenas judiciales en su contra, ante la pregunta sobre procesos penales pendientes, mencionó una causa federal que tiene a su cargo el juez Miguel Hugo Vaca Narvaja por presunto enriquecimiento ilícito.
Ortiz Pellegrini interrumpió a uno de los abogados de la querella, Germán Romero Marcón, cuando éste requirió a Oscar González precisiones sobre su patrimonio:
- Señor González, ¿tiene usted bienes?
- Vivo en una casa alquilada. No tengo otro bien - el comentario generó incrédulas risas entre el público.
- ¿No tiene bienes?
- No
- ¿Ha tenido bienes? ¿Nos podría indicar qué bienes tenía o tuvo al momento del hecho, o anterior o posterior?
"Doctor, excede el marco de los datos personales", planteó entonces Ortiz Pellegrini. "Quizás sirve para la acción civil", expresó Romero Marcón, en defensa de su consulta. "No es una confesional. Esa pregunta no corresponde", reiteró Ortiz Pellegrini y el juez le dio la razón e invalidó la consulta de la querella.
Acto seguido, cuando se le dio la oportunidad a González de prestar testimonio, manifestó: "Me voy a abstener de declarar y niego los hechos que se me imputan".
El exfuncionario está imputado de “homicidio culposo por conducción imprudente y lesiones culposas” por el impacto ocurrido en 2022 en la ruta Provincial E-34 (Camino de Altas Cumbres), cerca de Mina Clavero, que mató a Alejandra Bengoa y provocó graves heridas en dos adolescentes.
Fuente: La Nueva Mañana