Tras el adiós de Messi y Otamendi, y con otros referentes en duda, la renovación ya se siente.
Con la Copa América 2028 como primera escala y el Mundial de 2030 en el horizonte, el recambio ya está en marcha.
Los primeros días de entrenamiento dejaron una sensación extraña: en las fotos Messi ya no está y tampoco es ese punto de referencia que sus compañeros buscaban casi de memoria. Para ellos también es una experiencia nueva, casi desconocida, pese a que el rosarino se ausentó de varios partidos en el tramo final de su carrera en la selección y el equipo ya había demostrado que podía funcionar sin él, como en el 4-1 sobre Brasil, que para muchos fue el mejor partido de la era Scaloni.
“Es muy importante que los chicos nuevos puedan sumarse a nuestra idea de juego. Siempre lo hemos hecho, ahora seguramente se abra un paréntesis, lindo. Una época para poder confiar en estos jugadores que están llamando a la puerta. Siempre digo que la edad no es sinónimo de nada. Se quedarán o vendrán nuevos, siempre y cuando rindan en sus equipos. Nuestra intención es darle la oportunidad a todo el mundo para que pueda jugar con esta camiseta”, explicó Scaloni