Protesta policial en Rafaela: reclamos laborales y fuerte preocupación por la situación interna de la fuerza
La manifestación se llevó a cabo el lunes por la noche, a partir de las 20, con una concentración en Plaza 25 de Mayo y posterior movilización hacia la Jefatura de Policía, ubicada en el microcentro rafaelino. Según relató Arias, la protesta incluyó patrulleros con sirenas encendidas y el acompañamiento de familiares y allegados, marcando el fuerte componente social del reclamo.
El conflicto, que ya se venía gestando desde hace tiempo, expone serias problemáticas internas dentro de la institución policial: ausentismo laboral, licencias forzadas, carpetas psiquiátricas, desigualdades salariales y la asignación de plus económicos que algunos efectivos perciben y otros no. Este desgaste, señaló Arias, derivó en situaciones extremas, como suicidios e intentos de suicidio de policías, un dato que golpea de lleno tanto a las familias como a la comunidad en general.
En este contexto, el periodista planteó un interrogante central: ¿cómo sostener una política de seguridad si quienes deben ejecutarla se encuentran física y emocionalmente al límite? La situación actual incluye lo que se define como un acuartelamiento simbólico, ya que los efectivos solo responden a urgencias del 911, sin patrullaje preventivo ni operativos habituales, manteniendo una guardia mínima.
Desde el gobierno provincial, el ministro Pablo Cococcioni se refirió al conflicto y sostuvo que la situación estaría impulsada por grupos con intereses sectoriales, advirtiendo que no se permitirá el uso de la institución policial para desestabilizar la política de seguridad. También afirmó que se garantizará el acompañamiento estatal a los efectivos que cumplan correctamente sus funciones, aunque reconoció que existen reclamos legítimos por mejores condiciones laborales.
No obstante, Arias remarcó que la protesta se extiende en distintos puntos de la provincia y que el malestar dentro de la fuerza es profundo, advirtiendo que minimizar el conflicto podría agravar la situación. “Cuando el desgaste termina cobrando vidas o empuja a decisiones extremas, ya no alcanza ningún relato”, señaló.
Por estas horas, la atención está puesta en cómo evolucionará el conflicto y si habrá respuestas concretas del gobierno provincial que permitan descomprimir un escenario que combina crisis laboral, seguridad pública e impacto social, en una provincia ya golpeada por altos niveles de violencia e inseguridad.


