El individuo fue detenido en Morón tras haber conducido varios kilómetros, siempre respetando la ruta de la 216.
El hecho ocurrió este domingo, cuando a las 6.30 de la mañana el hombre llegó a la terminal de la Empresa 216 en Merlo y al ver que el interno 404 se encontraba vacío, se subió a la unidad y comenzó a manejar.
De acuerdo a lo que pudieron reconstruir los investigadores, el hombre realizó un recorrido que lo llevó hasta Pontevedra y luego pasó por el centro de Morón.
La situación quedó al descubierto cuando el colectivo rozó a otra unidad de la misma compañía: el conductor del otro vehículo advirtió la maniobra y comunicó lo ocurrido a sus compañeros.
Al confirmar que el interno había salido de la terminal sin el chofer que debía estar al mando, uno de los delegados se dirigió a la comisaría para realizar la denuncia por el robo del colectivo.
Finalmente, un patrullero detectó al colectivo mientras circulaba por la zona sur de Morón y un oficial de Servicio de la comisaría 4ª de Gervasio Pavón se dirigió hasta una parada ubicada en la esquina de Santo Domingo y Eva Perón (exPierrastegui).
El policía esperó el colectivo y levantó el brazo para subir como si fuera un pasajero más. Una vez que el vehículo detuvo su marcha, se identificó y le comunicó al conductor que estaba detenido.
Abordado por la efectivo, el hombre, que llevaba puesta una chomba oficial de la Empresa 216, se excusó con un insólito argumento: “Quería cumplir mi sueño de ser colectivero”, dijo. La escena sorprendió al resto de los pasajeros.
La causa quedó en manos de la Fiscalía Nº 2 de Morón, a cargo del fiscal Fernando Capello, que dispuso que el hombre sea sometido a una evaluación psiquiátrica para determinar si es imputable o no.
El vehículo, en tanto, sufrió daños en la carrocería como consecuencia del recorrido y del roce con la otra unidad, por lo que quedó bajo responsabilidad de la empresa para realizar las reparaciones correspondientes para poder volver a circular.
Fuente: Página 12