El nuevo movimiento sísmico, generó momentos de tensión entre rescatistas y vecinos mientras continúan las labores para encontrar sobrevivientes entre los escombros.
El movimiento telúrico, de magnitud considerablemente menor al de los sismos principales, se produjo en pleno desarrollo de las tareas de rescate y obligó a interrumpir momentáneamente los operativos en algunos sectores.
Según los organismos sismológicos, la réplica tuvo una magnitud de 4,9 y se localizó en el mar Caribe, frente a la costa central venezolana. Aunque no se reportaron nuevos daños de gravedad, el temblor fue percibido con fuerza en varias ciudades y provocó escenas de pánico entre los habitantes y los equipos de emergencia que trabajan en edificios colapsados.
Las autoridades recordaron que este tipo de movimientos son habituales después de un terremoto de gran magnitud y pidieron a la población mantenerse alejada de estructuras dañadas, ya que existe riesgo de nuevos derrumbes.
Mientras tanto, las brigadas de rescate continúan removiendo escombros en busca de sobrevivientes, una tarea que se volvió más compleja por las réplicas registradas en los últimos días.
Fuente: Noticias Argentinas