Paolo Ragone, integrante de Destino San Javier, habló en Contacto Directo sobre el espectáculo “De Cerca”, que el grupo presentará este sábado. La propuesta busca romper la distancia entre artistas y público y convertir las historias personales de los espectadores en parte del show. También recordó sus primeros pasos en la música y la influencia de su padre en su carrera.
“Es un show muy lindo porque tiene mucha participación de la gente”, explicó Ragone, quien destacó que el objetivo es que los espectadores puedan contar cómo las canciones atravesaron sus vidas y qué recuerdos les despiertan.
La propuesta surgió, precisamente, a partir de las numerosas anécdotas que los integrantes de Destino San Javier recibían detrás de los escenarios y a la salida de los teatros.
“Decidimos hacer este show porque nos pasaba que había muchas anécdotas, muchas historias que nos contaban. Dijimos: ¿por qué no llevamos esas historias a parte del show?”, relató.
De esta manera, cada presentación se transforma en una experiencia diferente, atravesada por los recuerdos del público y también por las emociones de los propios artistas.
Un encuentro que busca emocionar
Ragone explicó que “De Cerca” intenta derribar la barrera tradicional entre el escenario y la platea, generando un contacto mucho más directo.
La dinámica permite que los espectadores compartan momentos trascendentales de sus vidas vinculados con determinadas canciones. “Hacemos que la gente lo pueda decir, pueda hablar con nosotros y pueda tener ese contacto que es muy enriquecedor para el show”, señaló.
Para el cantante, esa interacción genera una energía especial y convierte cada presentación en una experiencia única.
“Es un show que es una caricia al corazón”, resumió, y advirtió que, al igual que ocurrió con el espectáculo sinfónico que realizaron anteriormente, probablemente se trate de una propuesta que no vuelva a repetirse de la misma manera.
Por eso invitó al público a aprovechar la oportunidad y disfrutar de esta experiencia.
La música desde la infancia
Durante la entrevista, Ragone también recordó sus comienzos en la música y confesó que durante su infancia era extremadamente tímido.
“Yo tenía mucha vergüenza, era muy, muy vergonzoso”, recordó.
Su padre tuvo un papel fundamental para ayudarlo a superar ese obstáculo. Cada vez que iban a algún espectáculo, intentaba convencerlo de que se animara a cantar frente al público.
La estrategia de su padre fue sencilla pero efectiva: hacerle entender que las personas que estaban allí no eran desconocidas, sino “amigos” que habían ido a escucharlo.
“Poco a poco fui venciendo la vergüenza. Hoy no me da vergüenza nada y la verdad soy un cara rota a veces”, contó entre risas.
Ragone aseguró que aquel momento de su infancia fue decisivo para comprender la importancia de la música y el rol del intérprete.
A los 14 años, comenzó a presentarse junto a su hermano Bruno en distintos lugares, como restaurantes, bares, boliches y fiestas. En aquella etapa, curiosamente, todavía no interpretaba folklore.
Su repertorio estaba más vinculado a la música romántica y a grandes artistas latinoamericanos como Luis Miguel, Cristian Castro y Alejandro Fernández.
Luis Miguel, su elegido
La charla también tuvo un momento distendido cuando Ragone fue invitado a elegir entre Luis Miguel y Cristian Castro.
Aunque reconoció que ambos son grandes intérpretes y que Cristian Castro tiene una enorme cantidad de éxitos, finalmente se inclinó por el cantante mexicano conocido como “El Sol de México”.
“Luis Miguel es, sin duda, el mejor. Para mí, el mejor intérprete que ha existido”, afirmó.
“Que la gente se lleve un recuerdo muy emocionante”
Sobre lo que espera que el público se lleve después del espectáculo de este sábado, Ragone fue contundente: emoción y recuerdos.
“Que se lleve un recuerdo muy emocionante, que pueda vivir una emoción, que pueda traer quizás un recuerdo familiar o un momento que lo haya marcado”, expresó.
La intención es que las canciones funcionen como un puente hacia momentos importantes de la vida de cada espectador y permitan compartir esa nostalgia con los artistas.
“Ojalá que las canciones puedan acompañar ese momento y que la gente se vaya muy feliz”, manifestó.
Consultado finalmente sobre una canción que no podría faltar durante la presentación, mencionó “A Monteros” y “Quince primeras”, dos temas que el público podrá disfrutar durante el esperado encuentro.
Con una propuesta basada en la cercanía, las historias personales y la emoción, Destino San Javier promete así un espectáculo diferente, donde las canciones no solamente serán interpretadas, sino también el punto de partida para recuperar recuerdos y compartirlos entre artistas y espectadores.