El riesgo país cayó a su nivel más bajo en más de ocho años
El riesgo país de Argentina volvió a registrar una fuerte caída y alcanzó este lunes los 425 puntos básicos, su nivel más bajo desde abril de 2018. La baja estuvo acompañada por una nueva recuperación de los bonos soberanos y por un contexto internacional favorable para los mercados financieros.
El indicador elaborado por JP Morgan retrocedió 11 unidades respecto de la jornada anterior, en un escenario donde los títulos públicos argentinos nominados en dólares mostraron avances cercanos al 0,6% en promedio.
La mejora se produjo en una rueda positiva para los mercados globales, luego de que Estados Unidos e Irán anunciaran un acuerdo provisional para poner fin al conflicto que mantuvieron durante los últimos meses y avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo.
La noticia impulsó una marcada baja en los precios internacionales del crudo y generó subas en las principales bolsas del mundo. En Wall Street, los índices cerraron con ganancias de hasta 3,1%, lideradas por las compañías tecnológicas.
Además del contexto internacional, los activos argentinos recibieron el impulso de una mejora en la calificación crediticia otorgada por la agencia Standard & Poor's (S&P), que elevó la nota de la deuda soberana argentina y de algunas empresas que cotizan en Nueva York. La decisión se sumó a una medida similar adoptada previamente por la calificadora Fitch.
Especialistas del mercado señalaron que esta mejora podría facilitar el ingreso de nuevos fondos de inversión que hasta ahora tenían restricciones para adquirir activos argentinos debido a la calificación de riesgo del país. En ese sentido, consideran que la decisión podría favorecer una mayor llegada de capitales y consolidar una recuperación más sostenida de los bonos nacionales.
Los analistas también observan otros factores que podrían fortalecer la confianza de los inversores en los próximos meses, entre ellos nuevos acuerdos de financiamiento internacional, el cumplimiento de los próximos vencimientos de deuda y una eventual colocación de bonos soberanos en los mercados internacionales durante el tercer trimestre del año.
Mientras tanto, el precio del petróleo continuó retrocediendo. El barril de Brent, referencia para los mercados internacionales, cayó más de un 4% y se ubicó en torno a los 84 dólares, reflejando el alivio de los inversores ante la posibilidad de una normalización gradual del comercio energético mundial.
La evolución de estos indicadores será seguida de cerca por los mercados en los próximos días, especialmente a la espera de nuevos detalles sobre el acuerdo entre Estados Unidos e Irán y de las decisiones que adopten los principales bancos centrales del mundo en materia de política monetaria.

