La iniciativa apunta a optimizar el funcionamiento de las instalaciones, mejorar el monitoreo de la infraestructura y avanzar hacia una administración más eficiente de los recursos energéticos.
El proyecto de ordenanza Nº 107-DEM/26, por el cual se autoriza al Departamento Ejecutivo Municipal a suscribir el citado convenio, será tratado este jueves 22 de octubre en la sesión ordinaria Nº 21 del Honorable Concejo Deliberante.
El acuerdo establece un esquema de trabajo conjunto que contempla, en una primera etapa, la realización de una prueba piloto para evaluar la capacidad técnica, la operatividad y los beneficios del sistema. En caso de que los resultados sean satisfactorios, se avanzará con la instalación de hasta 143 medidores inteligentes en distintos puntos de suministro de titularidad municipal.
La incorporación de esta tecnología permitirá realizar mediciones eléctricas y monitorear de manera remota diferentes parámetros del sistema, como el consumo de energía, los niveles de tensión y las cargas. Además, posibilitará gestionar a distancia el encendido y apagado de las luminarias, mediante una programación que tendrá en cuenta las coordenadas geográficas y los horarios correspondientes a cada época del año.
Detección de fallas y mantenimiento más eficiente
Uno de los aspectos centrales del sistema será la posibilidad de detectar inconvenientes en el funcionamiento del alumbrado público y generar alertas que faciliten las tareas de mantenimiento. A través del análisis de los registros de consumo, la plataforma podrá identificar posibles luminarias dañadas y orientar la localización de las fallas para que los equipos municipales puedan intervenir de manera más precisa.
Asimismo, el sistema permitirá detectar consumos eléctricos que no se correspondan con el funcionamiento habitual del alumbrado, como luminarias encendidas durante el día o posibles conexiones indebidas. Estas herramientas contribuirán a mejorar el control de las instalaciones y a identificar situaciones que requieran una intervención.
Otro de los beneficios previstos es la posibilidad de monitorear de manera permanente los puntos de suministro. En caso de detectarse interrupciones o problemas eléctricos, los medidores enviarán información a EPEC para que se gestionen las intervenciones correspondientes, sin necesidad de una comunicación adicional por parte del municipio.
Una implementación por etapas
El convenio establece que EPEC tendrá a su cargo la instalación inicial de los equipos para la prueba piloto, la provisión de los servicios de conectividad necesarios y la capacitación del personal municipal. La etapa de instalación se prevé dentro de los 90 días corridos posteriores a la firma del acuerdo, sujeta a las condiciones operativas establecidas en el convenio.
Una vez instalado el equipamiento, se pondrá en marcha el sistema y se desarrollará una prueba funcional de hasta tres meses. Finalizado ese período, ambas partes analizarán los resultados mediante indicadores específicos de funcionamiento, lectura de datos y confiabilidad de los dispositivos.
La Municipalidad será la encargada de evaluar la experiencia y determinar si los resultados cumplen con las condiciones técnicas previstas. Si la prueba no resulta satisfactoria, podrá rechazarla sin asumir las obligaciones correspondientes a la implementación definitiva.
En caso de aprobarse, el acuerdo contempla la instalación de hasta 143 medidores, junto con la configuración, puesta en funcionamiento, operación y mantenimiento del sistema durante 48 meses.
Con esta iniciativa, San Francisco busca incorporar nuevas herramientas tecnológicas a la gestión de sus servicios públicos, fortaleciendo el control de la infraestructura urbana y mejorando los procesos de mantenimiento del alumbrado. La propuesta se enmarca en una estrategia de modernización que apunta a una gestión más eficiente, con mayor capacidad de monitoreo y mejores herramientas para la detección y resolución de inconvenientes.